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TRASTORNO BIPOLAR II (TIPO 2)

diciembre 31, 2019
trastorno bipolar II tipo 2

El trastorno bipolar II se caracteriza por una presencia (o historia) de uno o más episodios depresivos mayores y de al menos un episodio hipomaníaco.

No debe haber algún episodio maníaco y los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social/laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

a. Presencia (o historia) de uno o más episodios depresivos mayores.
b. Presencia (o historia) de al menos un episodio hipomaníaco
c. No ha habido ningún episodio maníaco ni uno mixto.
d. Los síntomas afectivos en los Criterios A y B no se explican mejor por la presencia de un trastorno esquizofrénico o psicótico.
e. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social/laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

Se debe especificar el episodio actual o más reciente

Criterios diagnósticos para el trastorno bipolar tipo II – según el DSM-V –


El trastorno bipolar tipo II puede ser diagnosticado ante la presencia de dos grandes y complejos fenómenos: un episodio hipomaníaco y un episodio depresivo mayor.

A su vez, estos fenómenos deben tener una serie de características específicas (para poder diferenciar al Trastorno Bipolar Tipo I del tipo II).

Además, durante su diagnóstico debe especificarse cuál de los episodios ha sido más reciente, y cómo ha sido, por ejemplo, si ha ocurrido en ciclos rápidos, si existen características psicóticas, si se acompaña de otros elementos como ansiedad, si hay un patrón estacional, y si la gravedad es leve, moderada o severa.

Episodio Hipomaníaco

Se refiere a un periodo de estado de ánimo demasiado elevado, por ejemplo, más expansivo o más irritable de lo normal, caracterizado por un aumento visible y persistente de la energía.

Para su diagnóstico, este periodo debe haber durado mínimo cuatro días seguidos y debe presentarse durante la mayor parte del día.

Este aumento visible y persistente de energía debe haber provocado un cambio importante del comportamiento habitual, pero que no esté interfiriendo gravemente en el cumplimiento de las responsabilidades que se consideran socialmente adecuadas para la edad, el género, la posición social, etc. de la persona.

FENÓMENOS DEL TRASTORNO BIPOLA II

Este aumento de energía se caracteriza por la presencia de por lo menos tres de los siguientes fenómenos, siempre y cuando no puedan ser explicados por los efectos fisiológicos de alguna sustancia o tratamiento:

  • Hay un aumento de la autoestima y sentimiento de grandeza.
  • Aun si hay cansancio, existe una poca o baja necesidad de dormir.
  • Hay una mayor necesidad de hablar o de mantener la conversación.
  • Siente que los pensamientos van a una gran velocidad o que hay una especie de fuga de ideas
  • Hay una facilidad especial para distraerse.
  • La actividad es exacerbada, lo que puede verse en una agitación psicomotora.
  • Interés excesivo por actividades que con mucha probabilidad causarán malestar (por
    ejemplo, hacer compras de manera repentina, imprudente y desenfrenada)

Si todo esto se acompaña por características psicóticas, entonces el episodio no es hipomaniaco, sino maníaco, lo que requiere una intervención distinta.

Así mismo, todo lo anterior debe ser suficientemente notorio y visible por las personas más cercanas.

Episodio de depresión mayor

Como su nombre lo dice, el episodio de depresión mayor es la presencia de un estado de ánimo depresivo que es experimentado la mayor parte del día y casi todos los días, lo que influye de manera importante en la actividad cotidiano de la persona.

Clínicamente este episodio puede diagnosticarse cuando el estado de ánimo tiene al menos cinco de las siguientes características; y además ha producido un malestar clínicamente significativo, es decir, ha provocado que la persona no pueda cumplir con las responsabilidades que se consideran socialmente aceptadas para su edad, género, estatus social, etcétera (p.ej. con el trabajo, estudios, familia):

  • El estado de ánimo ha durado casi todos los días, lo que puede conocerse a través de lo que la persona expresa, además de que puede corroborarse por lo que han visto otras personas.
  • Disminución importante del interés y la sensación de placer por prácticamente todas las actividades de dia a dia.
  • Pérdida o aumento importante y rápida de peso (sin haber hecho dieta).
  • Insomnio casi todos los días.
  • Sensación de inquietud y agitación psicomotora constante y observable por los demás.
  • Fatiga y pérdida de energía constante.
  • Sensación excesiva o inapropiada de culpa, puede ser incluso delirante.
  • Falta de concentración y de toma de decisiones.
  • Ideación de muerte y suicidio constante.
Ninguno de los fenómenos anteriores puede ser explicado por los efectos de una sustancia o tratamiento médico.

Para su diagnóstico, es importante no solo considerar el listado, sino el criterio clínico del especialista basado en la historia clínica de la persona y de las normas culturales que hace que se considere un malestar significativo.

Breve diferencia con el trastorno bipolar I


El trastorno bipolar II no es una forma más leve de trastorno bipolar I, sino un diagnóstico diferente. Mientras que los episodios maníacos del trastorno bipolar I pueden ser graves y peligrosos, las personas que tienen trastorno bipolar II pueden estar deprimidas durante períodos más largos, lo cual puede causar un deterioro importante.

Terapias y tratamientos

El trastorno bipolar II no es tanto una enfermedad como una condición de vida, no obstante, existen varias opciones para ayudar a que la persona adquiera mayor control sobre sus emociones y sobre las oscilaciones de su estado de ánimo.

Las opciones más efectivas son aquellas que combinan la terapia farmacológica adecuada con psicoterapia de largo plazo. 

En cuanto a los medicamentos, aquellos que se incluyen con mayor frecuencia son los estabilizadores de estado de ánimo, los antipsicóticos y los antidepresivos.

Por su parte, las psicoterapias más frecuentes son la terapia cognitivo conductual, la terapia sistémica y la psicoeducación.

FUENTES:

TRASTORNOS: